domingo, 20 de febrero de 2022

Gracias a tu abuelo

 15 de Marzo


¿Recuerdas cómo nos conocimos?, yo llegaba al segundo curso desde otro colegio, incómoda, insegura, con la mirada perdida en todos los rostros nuevos y muy atenta en no ver ninguno en particular, como si evitar verlos me convertiría en invisible, pero allí estabas tú, en el tercio posterior de la clase, me miraste primero con curiosidad, luego con interés, me evaluaste en un segundo y me sonreíste. ¿Sabes lo que pensé en ese momento? me dije a mi misma, “tengo que tener cuidado con ella”…seguro estás sonriendo al leer esto, pero no lo hagas, aunque no lo creas, a los trece años lo sabía, sabía que entrarías en mi vida y no saldrías nunca. 


¿Porque mi cuerpo gritó peligro cuando te vio? por tu ubicación en la clase, esto lo hemos hablado muchas veces, y aunque nunca me das el crédito por resolverlo tan rápido, sabes que tengo razón, que siempre te ubicaras en el último tercio de la clase era una declaración de tu postura ante nosotros, no formabas parte de los populares, tampoco estabas con los deportistas, ni los empollones, eras una rara avis en aquel gallinero, podía estar con todos y con ninguno. Tenías el poder que da la seguridad, nunca fuiste adoslescente, pasaste de la ignorancia infantil a la certeza de la adultez, sin  titubeos, ni dudas, ni ansiedad, eras capaz de hacernos callar a todos con tus reflexiones cargadas de gravedad y lucidez.


Creo que todos sabíamos que no estaríamos contigo mucho tiempo, es decir, que tu interés en nosotros pasaría, así que el tiempo que nos dedicabas lo atesorabamos. Me reclutaste para el grupo de las chicas y de eso ya han pasado treinta años, tu interés ha ido variando pero contra todo pronóstico hemos construido una historia… te imagino ahora mismo, en tu escritorio, estirando la espalda y pensando que estoy sentimental por las fechas, que tendrás que llamarme y ver que me pasa. No me pasa nada, como siempre tienes razón (estoy sentimental por las fechas), es muy duro pensar que no podremos vernos este año, ya se que me dirás que no es la primera vez, pero justo este año que todas estamos en el mismo país…pero entiendo, entiendo que hay que adaptarse, que vivimos con la tecnología y como siempre dices “son herramientas, las herramientas están para usarlas”, así que espero nuestro encuentro aunque virtual, con ansias, con necesidad de verlas, con ganas de verte…


18 de Marzo


He esperado un día para escribirte, darte todo un día el beneficio de la duda, no dejarme llevar por  mi mente “confusa y débil”, 24 horas para ver si el odio se diluía entre las sombras y las pastillas, y no fue posible, contigo las cosas no pasan, se quedan, hacen sangre, crean pus, sacan costra y dejan marcas. ¿Qué te parece mi analogía? seguro que no esperabas que te comparara con una herida enquistada, pues es así como te veo. 

Me alegra saber que aun puedo sorprenderte, ahora pensarás que se me ha ido la pinza, que hace un minuto te odiaba y ahora estoy alegre. La vida no es simple! Las personas no somos sencillas! y si ahora te estoy gritando!…tu pragmatismo es desquiciante, puede ser útil, pero su práctica cotidiana es imposible, tu, por supuesto crees que lo has logrado, tus relaciones se filtran a través de tu lógica aplastante, sin espacio para nada más, no hay dramas, dolor, ni dudas. Todos los hombres de tu vida te siguen queriendo, todos creen que fuiste lo mejor que les paso, tu marido se sabe afortunado, te quiere, admira y respeta. 


¿Qué piensan de mí los hombres de mi vida?, seguro que sabes la respuesta…estás ahora mismo adelantandote a mi relato, estiras la espalda frente al ordenador y respiras profundamente porque sabes lo que viene, y no me importa, igual te lo cuento porque creo que hay algo que aún no te dicho y ahora mereces saberlo, te lo has ganado. 


Cuando estábamos en cuarto y salí con Pablo fue un acto de amor hacia a ti (esto ya lo sabías por supuesto), tú estabas convencida, me decias: “intentalo y así lo descartas”, sabías que Pablo accedería porque te queria, asi que nos prestamos a interpretar los papeles que tenías para nosotros, y funcionó, como siempre tenías razón, pero aquello no me impidió encadenar a partir de allí una lista de hombres que estoy segura no se sintieron afortunados de tenerme en sus vidas.


Tenías razón, pero yo no fui valiente, no soy valiente, y a pesar de todo seguimos siendo amigas, ¿por qué?, porque por un momento vislumbre en ti un poco de miedo, de inseguridad y eso te volvió humana. Es curioso como la debilidad une más que el amor, por supuesto que esto no lo sabías, pues leelo bien, ¡sigo siendo tu amiga porque eres débil como yo!


¿Te sorprende? se que si, pensaras que esta vez me he excedido con las pastillas, pero no, eres débil, débil, débil, es mentira que tengas todo atado, lo sé hace mucho, recuerdas los quince años de Alicia, te llamaron por teléfono, yo estaba detrás de la mesa de dulces y escuche tu voz, aguda, descompasada, como una cuerda a punto de romperse, me asomé despacio y por un instante te vi pérdida, en cuanto me viste, tu gesto habitual volvió, colgaste y me recordaste que teníamos que presentar el vídeo que habíamos hecho para Alicia. 


Días después nos enteramos que tu abuelo había muerto, nos lo contaste con la naturalidad de quien da un parte meteorológico, nos invitaste al entierro, nos diste detalles prácticos del funeral y resaltaste lo importante que es tener todo planificado para ese momento, tu abuelo que fue siempre un poco desastre, lo único que pagó en su vida fue el seguro funerario y el cementerio, esa era su única certeza, la muerte.


¿Por qué te lo cuento ahora? porque quiero que sepas que nunca has tenido el control, que siempre he sabido tus lineas, que he visto el atrezzo, que he sido yo la directora de esta historia, que si, que has tenido tu momento de improvisación pero ahora hay un nuevo casting, y te has quedado fuera.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrevista a Bárbara

 https://www.elconfidencial.com/espana/comunidad-valenciana/2022-07-10/barbara-blasco-a-veces-es-escritora-he-pasado-gran-parte-de-mi-vida-p...