-Pues no Amanda! en esta casa se le escribe la carta al Niño Jesús!, me da igual que tus amiguitos del cole le escriban a Papá Noel o a los Reyes Magos, aquí le pedimos al Niño Jesús o a nadie.
-Pero mama...
-Mamá nada, suficiente tengo ya, con vivir en este país, con tener que adaptarme a esta gente, como para que encima, te críes como ellos, como si fueras de aquí.
-Pero Mamá, yo nací aquí...
-¿Cómo?, ¿Qué has dicho?, Tu naciste de mi! así que eres de donde yo soy. Faltaba más que una mocosa me diga cosas que ya sé.
-Pero mama yo solo quiero escribirle la carta a Papa Noel, si quieres le escribo también una al niño ese.
-Amanda Cristina!, no me hagas estallar, el “niño ese” como tu le llamas, es el hijo de Dios, el bajo a la tierra a enseñarnos el amor al prójimo…
-Pero según Alexa, Jesus murió en una cruz porque nadie lo quería…
-¿Pero de donde sacas eso?, ya le he dicho a tu padre que no te deje usar esos trastos! a Jesus todos lo querían, por eso murió, por amor.
-Pues yo no quiero que me quieran así, yo no quiero morirme nunca, Papáaaaaa!!!
-¿Qué pasa mi niña?
- Mamá no me deja escribirle la carta a Papa Noel, dice que le tengo que escribir a un niño, que cuando sea mayor va a morir porque lo quieren mucho.
-Pero que dices, no corazón, seguro has entendido mal a mamá, ¿verdad Anna?
-Tu sabes como es tu hija, entiende lo que le conviene, lo único que le he dicho es que en esta casa se le escribe la carta al Niño Jesús, eso es todo.
-Pero mujer, deja que le escriba la carta a quien ella quiera, si solo es una niña.
-¡Lo sabía! siempre te pones de su lado, estoy sola!, es tu hija, es tu casa, es tu país, yo no tengo nada, lo único que pido es celebrar las navidades como en casa y ni eso me dejan tener!
- Por favor no te pongas así, sabes que todo lo que tengo es tuyo.
- ¡Claro! todo lo TUYO es mío!, ¿Por qué me enamore de ti?, ¿Por qué no le hice caso a Enrique? Ahora estaría llena de hijos, descalza y feliz, siempre en verano. Pero no, estoy aquí pasando frío y con una hija que no entiende el espíritu navideño.
-Pero mamá yo te quiero! Papá dile a mamá que la quiero!, mamá no te pongas a llorar!
-Tranquila mi niña, mama sabe que la quieres, lo que pasa es que a veces se pone triste porque no está con la abuelita Carmen, pero enseguida se le pasa. ¿Verdad Anna que ya estás mejor?
-Pues no, lo único que me haría feliz es que le escribieras la carta al Niño Jesús…
-Anna, basta ya!
-Vale, le escribiré la carta al Niño Jesús, ¿pero me ayudas mami?
Amanda intentó parecer contenta para que su madre dejara de llorar, pero realmente estaba muy asustada, no podía apartar de su mente la imagen de un bebe a gatas arrastrando un saco de juguetes por las calles de la ciudad.
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