Hoy, como todos los días, descarga las imágenes y las retoca para almacenarlas, las revisa rápidamente y descarta las que no funcionan.
Con el tiempo, es cada vez más eficiente, de un vistazo, detecta errores de enfoque, luz excesiva y encuadres fallidos. Hoy, se detiene más de lo habitual porque fue su cumpleaños y realmente lo sorprendieron, verlos a todos, reunidos en el mismo espacio le pareció un gesto nostálgico y emotivo, por eso, hay tantas fotografías descartadas, la emoción le ha impedido enfocar claramente, el dispositivo ocular tiene poca tolerancia a las lágrimas y produce muchas aberraciones en las imágenes.
Para las fotografías de hoy, creará un acceso especial para todos, le aplicará el filtro más usado, seleccionara la música preferida de Josephine y compartirá con el mundo sus memorias de cumpleaños.
Hoy, ha terminado temprano, no le apetece ver nada nuevo, ni comer, ni hacer inmersiones sonoras, realmente su cumpleaños lo ha alterado, no el hecho de cumplir años, sino reunirse con todos ellos.
Había pasado tanto tiempo solo, que en un principio, no sabia como reaccionar, ellos estaban tan incómodos como él, pero luego, gracias a Josephine todo se relajo, volvimos a ser nosotros, recordamos cómo era.
Hoy, como todos los Domingos, va a revisar las imágenes de la semana, ya sabe, que el día más interesante ha sido el Miércoles, y por eso va tomarse su tiempo con las imágenes descartadas, es un hábito que no puede erradicar, el sabe, que solo aquellas optimizadas y públicas son las correctas, pero se permite tener las descartadas algún tiempo, cuidando de no aumentar el almacenamiento innecesario, que altere su algoritmo de descargas y le penalice el límite permitido.
Comienza viendo, las del momento sorpresa, mira atentamente la cara de todos, están sonrientes, todos se alegran de verlo, excepto Joshepine, su cara no le dice mucho, el lector tampoco arroja más datos, el sin embargo, sabe que está alegre de verlo, nunca ha podido descifrarla, pero eso no le molesta demasiado.
Continua viendo, el resto de imagenes pero siempre termina volviendo a ella, su ropa, es un mar de formas y colores, sigue las tendencias del momento pero siempre parece que impone su estilo, ese día, llevaba puesta su chaqueta favorita, esa naranja con negro, con manchones que flotan sin ton ni son, de repente notó en la foto desenfocada, una reticula sobre su chaqueta, es pequeña pero suficientemente grande como para recordarla.
Revisó todas las fotos de Josephine con atención y a medida que buscaba ese pequeño recuadro en su chaqueta, notó, como estaba por todas partes, -no podía ser- él la vio en persona, la tocó, y su chaqueta no era así, dedujo que podía ser un efecto óptico, similar al antiguo Moaré, que se producía en las fotografías con ropas de estampados a rayas.
Quizás, aquellos manchones producían ese efecto reticular, volvió al lote de fotografías optimizadas y constató que en esas, la chaqueta se veía perfectamente, sintió curiosidad y siguió buscando imágenes con este “defecto”. De ese día, solo la chaqueta de Josephine tenía esa anomalía. Se dedicó entonces a revisar todos los lotes descartables del mes y comprobó, un tanto escandalizado por su falta de atención, que habían unas cuantas más.
Estudió el patrón y dedujo varias cosas: siempre se producía sobre la ropa de alguna persona, Josephine era la única conocida, el resto transeúntes anónimos, atrapados en sus imágenes del día. Analizó el rostro de esas personas y el lector no arrojó datos, aunque desconocidos para él, sus expresiones le recordaron la de Josephine.
Esa noche, no durmió bien, a pesar de elegir su espacio onírico favorito, no consiguió vivirlo, aquellas imágenes no paraban de reproducirse y no pudó ignorarlas.
Esa mañana, cambió su rutina, decidió correr al aire libre y vació todo su espacio de almacenamiento (aunque no era fin de semana) aumentó la resolución de captura y se dirigió a las zonas más concurridas.
Comenzó a correr cuidando de grabar todo su recorrido, incluso, se acercó a las zonas de baja calificación de la ciudad, cuidando siempre, parecer un poco perdido por el ejercicio, de regreso, pasó cerca de la casa de Josephine y la vio, volvia de la compra, llevaba una bolsa enorme con un montón de frutas y verduras, y vestía su jersey vintage herencia de su abuela, la saludó con un gesto nervioso y siguió su camino.
Al descargar las imágenes no podía controlar su ansiedad, rápidamente seleccionó las buenas, le aplicó los filtros predeterminados y las publicó.
Con el resto, se tomó su tiempo, las que hizo, en la zona poco calificada de la ciudad, fueron una sorpresa. Todas aquellas personas, estaban vestidas con esos estampados en sus ropas, todas tenían, en alguna parte una retícula con una especie de código, a ninguna de ellas, pudo descifrarlas con el lector, aquello aumentó su ansiedad. Su cerebro no paraba de intentar darle un sentido a todo aquello.¿Quizás, son ropas defectuosas y por eso ellos la usan?, ¿Quizás, se trata de un programa de ayuda social, donde se les enseña a reciclar textiles?. Eso podría ser, explicaría, porque Josephine tiene aquella chaqueta, ella siempre rescata causas perdidas.
Buscó entonces, las imágenes de Josephine, y confirmó, que aquel jersey horrible también lo tenía, estaba plagado de esa retícula. No podía entenderlo, ellos eran amigos desde siempre, ¿como nunca antes noto ese código en su ropa?. Tratando de buscar una explicación razonable, pensó, que seguramente su dispositivo ocular tenía un defecto, podría ser, que necesitará una actualización.
Sin embargo, no paraba de mirar las imágenes y cada vez, descubría más detalles, eran cinco dígitos, pero no numéricos, y siempre se repetían en el mismo orden y en la misma ubicación.
Decidió, que no podía continuar con aquello, pidió una cita para revisar su dispositivo y se desconectó de la realidad con una inmersión profunda en su mundo número 17.
Aquel mundo le gustaba mucho, podía nadar, recorrer océanos, sumergirse en lo más profundo, sin ninguna presión por mantener su calificación. Sabía que no podía mejorar su score (descubrir especies no era lo suyo, aunque fuese el objetivo del mundo) pero hacía lo suficiente para tener derecho a mantenerlo, nadar libre lo relajaba, y siempre al volver a la realidad, se sentía tranquilo, menos hoy.
Al despertar descifró el código: YO LEO, y entonces como si se tratara de una actualización recordó todo, recordó la enfermedad, recordó, cómo las personas que lo padecían, olvidaban poco a poco, como quedaban atrapadas en sus cuerpos, perdiendo todo lo aprendido. Recordó, cómo en un principio solo era “cosa de mayores”, recordó cómo evolucio y muto, como empezó a afectar a los adultos y jóvenes, cómo se transformó en pandemia, como el miedo fue el aliado perfecto, como los convencieron y los vacunaron, recordó como aquello fue el apagón de todo.
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