¿Crees que suicidarte era la solución? ¿De verdad lo pensabas, mamá? No sé dónde estarás ahora, pero sé que me has jodido. Estoy enfadada contigo, y triste. Mucho. Has vuelto a demostrar que eres una egoísta.
Y una soga…Dios, ¿quién se suicida ahorcándose en pleno siglo XXI? Y esa horrible nota acusadora, para que el Juez y la policía (y Dios sabe cuánta gente más) sepan que yo fui la responsable moral, según tú, de tu muerte. Ese legado tan especial tiene tu sello personal. No entiendo cómo has podido ser tan cruel, porque además lo has hecho justo minutos antes de que yo llegara. Podrías haberte matado a primera hora, para que te descubriera María cuando entró a limpiar la casa, pero no, esperaste a que se fuera y calculaste la hora de mi llegada. He tenido que verte muerta, azul, rígida, con la lengua fuera; meada y cagada. Hasta para morirte me has nombrado tu criada.
- Hola, Ana
- Hola, Carlos
- ¿Dónde está?
- En el mortuorio. Aquí al lado.
- ¿La has visto?
- ¿Cómo coño me preguntas si la he visto, Carlos? Se ha colgado de una viga en nuestra casa. He tenido que subir a una silla y he intentado bajarla. Casi me mato con ella. He cortado la cuerda y la he visto reventarse contra el suelo… He llamado a la policía mientras me miraba con los ojos bien abiertos, retorcida, como un animal atropellado. He esperado al juez…¿cómo coño me preguntas si la he visto, Carlos?…Perdona, ha sido muy complicado todo. Creo que tú puedes pasar a verla ahora si quieres. Supongo que hasta se alegrará. Eres capaz de hacerla sonreír hasta muerta solo con tu presencia. Yo la cuidaba, le hacía la comida, la ayudaba a bañarse, paseaba con ella, la escuchaba cada día…pero tú eras su favorito, así que…adelante. Por cierto, dejó una nota.
- ¿Una nota? ¿Manuscrita?
- No, mecanografiada…pues claro, coño, manuscrita. Y firmada, para que nadie dude de que ha sido ella. Léela, quiero ver tu cara mientras lo haces. El original se lo ha quedado el Juez, pero tengo una foto.
Carlos cogió el móvil y leyó la nota murmurando, como un colegial que aprende a leer. Cuando terminó, limpió el móvil con un pañuelo, en un ritual extraño, y me lo devolvió.
- No sé qué quieres que te diga…
- Algo, di algo. Di que te parece justo…o injusto, o que es una mierda; o di que yo soy la culpable de la muerte de nuestra madre. Grítalo si quieres. Pero di algo…
- Debería habértelo dicho ella
- ¿Cómo?
- Que se ha largado sin contártelo
- ¿Sin contármelo?, ¿de qué estás hablando…exactamente?
- Papá no era tu padre. A mamá la violaron cuando ya estaban casados y quedó embarazada de ti. Papá nunca supo que no eras hija suya, pero mamá nunca pudo olvidarlo.
- ¿Qué me estás contando, Carlos? ¿Es esto una puta broma?…llego hoy de trabajar, veo a mi madre colgada en una viga, leo que soy la culpable de su muerte de su puño y letra, y ahora resulta que no soy hija de mi padre, sino de un violador…¿es eso?
- Siento que te hayas enterado así, y en este momento. Por cierto, te llamará mi abogado porque voy a reclamar la parte de la herencia de mi padre que no llegamos a repartir.
- ¿De papá?
- De mi padre…
- Pues sí que has asumido pronto los cambios… Y tú, ¿desde cuándo lo sabías?
- Desde esta mañana. Dice que nunca le contó nada a nadie. Me ha llamado para explicármelo todo, para decirme que se iba a suicidar y pedirme que no te quedes la parte del dinero de mi padre de la herencia que no se repartió cuando falleció. Y además, no quiere que se lo contemos a nadie.
- Muy ella también. Te destrozo pero encima quédate calladita… ¿Y no se te ha ocurrido llamar a la policía para intentar evitarlo?
- Me ha dicho que me llamaba con la soga en el cuello.
No he podido volver a hablar. He imaginado a mi madre de pie, encima de la silla, y que lo más importante para ella en ese momento fuera llamar a mi hermano para decirle que me reclamara el dinero del que creía mi padre…y me he roto. He cogido mis cosas y he salido. Callada. Hundida. Vencida. Arrastrando el bolso.
Y he ido directa al banco a sacar todo el dinero de su cuenta, en la que estoy autorizada, antes de que sepan que la titular ha muerto. Cuando se enteren seguramente pensaran que lo hice porque lo llevo en los genes. Yo ahora también lo creo.
Y voy a empezar la vida que dicte mi recién estrenada carga genética, esa que he tenido subyugada hasta ahora…
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